CIERRE DEL AÑO ESCOLAR 2019-2020
Secretaría de Educación de Primero
Justicia Caracas
Fanny Aguilar. O
La Secretaría de Educación del
partido Primero Justicia Caracas se pronuncia ante el cierre de año escolar
2019-2020. Lamentablemente, en los últimos años, hemos venido anunciando que la educación en nuestro país viene en
debacle, cada año es peor que el anterior, tanto que la Asamblea Nacional ha declarado
la emergencia humanitaria compleja para este sector. El año que recién concluye se inicia con conflictos
laborales, docentes exigiendo salarios que les permitan vivir con dignidad y
mejores condiciones para ejercer su profesión con seguridad. Recordemos que teníamos el problema de la movilidad, la falta de
transporte público y la escasez de efectivo, hacía muy difícil que el docente
pudiera llegar a las escuelas, al igual que los estudiantes y sus
representantes. Adicionalmente, para el tercer trimestre se nos suma una variable más, la pademia Covid-19, que venía de causar estragos en
Europa y en algunos países de América Latina, pero a diferencia de otros países
nuestra situación social ya era muy grave.
El viernes 13, en horas de la noche,
se declara estado de alarma y se inicia una cuarentena a partir del días lunes 16. Por la premura y,
una vez más, sin planificación de ningún tipo reina la incertidumbre. Tres días
después desde el órgano rector de la Educación, el Ministerio del Poder Popular
para la Educación, se dan las primeras directrices, la educación será a
distancia vía on line, bajo el Plan
Pedagógico “CADA FAMILIA UNA ESCUELA”. Sin embargo, nuestro país posee la peor
conexión a internet, sufrimos constantemente de apagones, docentes sin los
equipos tecnológicos necesarios, estudiantes
y representantes quizás en peores condiciones. Los docentes
con su precario salario que no les alcanza ni para comprar los alimentos
básicos, ahora debían usar sus pocos megas para enviar las actividades y
recibir las de sus estudiantes. En el caso de tener computadora, internet y
electricidad, los docentes podían utilizar el correo electrónico. Sin embargo, hubo
casos en que el docente, por no tener ninguna de estas posibilidades, no pudo
contactarse con sus estudiantes.
Ahora bien, veamos la situación de nuestros estudiantes. En su
mayoría provienen de los sectores más vulnerables de Caracas y asisten a escuelas
dependientes del Ministerio de Educación y del Municipio. Para hacer una evaluación real, se requiere
saber a cuántos niños y adolescentes se logró llegar el plan pedagógico; a cuántos estudiantes se logró contactar, cuántos
lograron entregar las asignaciones, cuántos alcanzaron las competencias del
grado. Esto será difícil de saberlo, porque le corresponde al Ministerio de Educación
presentarlo en sus Memorias y Cuentas, las cuales no presenta desde el año 2015.
Nuestro país posee la peor conexión
a internet, sufrimos constantemente de apagones, docentes sin los equipos
tecnológicos necesarios, estudiantes y
representantes quizás en peores condiciones.
Los docentes con su precario
salario que no les alcanza ni para comprar los alimentos básicos, ahora debían
usar su teléfono para enviar las actividades y recibir las de sus estudiantes.,
teniendo un peso mayor los padres y los representantes. Además, sería bueno
preguntarnos de qué familias estamos hablando, no podemos olvidar que
tenemos muchas familias desestructuradas
y, en el mejor de los casos, tenemos niños y adolescentes bajo la custodia de
abuelos, familiares y amigos, porque sus padres debieron salir del país
buscando mejores condiciones de vida para poder enviar unos cuantos dólares
mensuales para la alimentación de los hijos que dejaron acá. Algunos trataron
de hacer lo mejor posible, buscando equipos prestados, haciendo un gran
esfuerzo para cumplir con las exigencias, pero esta no fue la realidad de la
mayoría de los casos.
Informamos que desde nuestra
Secretaría estamos haciendo una evaluación en algunas escuelas oficiales de las
parroquias de Caracas. Les presentamos algunos casos. Por ejemplo, en una
escuela de Macarao, un profesor nos cuenta su experiencia, él no tiene teléfono
inteligente por lo que las actividades las enviaba por correo electrónico, una
vez a las semana corregía y daba algunas orientaciones, pero solo pudo llegar
al 50% de sus estudiantes de tercer grado, en el último mes solo les entregaban
las asignaciones un 30% de su matrícula inicial. En otro caso, una profesora de
la Parroquia Santa Rosalia-El Cementerio, de una población de 30 estudiantes de
quinto grado la profesora logró contactar veinticinco estudiantes, pero en los últimos meses solo tuvo contacto
con diez. Hubo casos como en unas
escuelas en la parroquia San Juan y Catia que solo lograron contactar el 25% de su matrícula
escolar y terminaron con uno o dos estudiantes. En la parroquia San Pedro Urb
Las Acacias, una docente de 6to grado, por no contar con equipos tecnológico
fue poco lo pudo hacer con sus estudiantes .En las parroquias Montalbán y el
Paraíso, los resultamos fueron un poco más alentadores que en el resto de las
parroquias de Caracas, Municipio Libertador.
En líneas generales, los resultados no
son muy prometedores. No se pudo realizar una evaluación objetiva a los
estudiantes para determinar su verdadero
nivel de avance, perdiéndose la relación entre los estudiantes y el docente. Por
otra parte, hay padres que no tienen los
conocimientos necesarios para enseñar a sus hijos, por su bajo nivel educativo. Lamentablemente para la
mayoría del sector más vulnerable de nuestros estudiantes, el año escolar se perdió, porque:
1.
Los
dos primeros períodos o lapsos educativos
fueron irregulares. En algunas escuelas, los docentes iban tres veces a la
semana y el turno de la tarde se complicó aún más por la falta de transporte
público.
2.
Los
planes pedagógicos no llegaron a un porcentaje importante de nuestra población
estudiantil.
3.
Las
familias en el sector más vulnerable se encuentran desestructuradas. En los
actuales momentos que vivimos en Venezuela, es una excepción tener una familia
constituida y no una regla.
4.
Se
trasladó al sistema educativo el Sistema Patria, con la única finalidad de
incrementar el control de los consejos comunales y la chamba juvenil, usándolo
para sus demagogias politiqueras.
5.
Cierre
técnico de las escuelas.
Desde la Secretaría de Educación del partido Primero
Justicia proponemos:
·
Incentivo
por parte del Ministerio del Poder Popular para la Educación a los docentes, en
cuanto a facilitación de computadoras, laptops, teléfonos inteligentes u otras
herramientas para que se desarrollen las actividades de manera efectiva y
eficiente.
·
El
cumplimiento del Contrato Colectivo en las cláusulas económicas.
·
Realizar
una evaluación objetiva del año que recién terminó, del alcance que se obtuvo, para
saber si los estudiantes lograron las competencias y, de ser negativa, preparar
planes de nivelación.
·
Emplear
el mes de agosto y septiembre para acondicionar las instituciones educativas de
Caracas, para que cuenten con los servicios públicos como el agua,
electricidad, desinfección permanente e internet, que permitan la eventual reapertura
de dichos centros de educativos.
·
Contar
con asesorías de médicos epidemiólogos.
·
De
seguir con la educación a distancia, por via on line, mejorar los planes pedagógicos, asesorarse con
especialistas en tecnología educativa y revisión de contenidos y adecuación al
nivel educativo.
LA ÚNICA OPORTUNIDAD QUE TIENEN NUESTROS NIÑOS Y ADOLESCENTES DE ZONAS
VULNERABLES PARA UN FUTURO MEJOR, ES LA ESCUELA.
”QUE LAS CONDICIONES AL NACER NO DETERMINE SU FUTURO”
Caracas, 5 de agosto de 2020.